Monday, May 22, 2006

El BPS y el miedo a las urnas


La elección de tres directores del Banco de Previsión Social (BPS) no despertó entusiasmo. Comicios menos trascendentes para Uruguay han sido más apasionantes, como los que en noviembre ratificaron a José Pedro Damiani al frente de Peñarol o la versión local de las parlamentarias italianas.

El trabajador Ariel Ferrari, la empresaria Elvira Domínguez y el jubilado Geza Stari no merecieron actos con carteles y globos. La polémica y hasta la mera propuesta brillaron por su ausencia. La publicidad de las siete listas hizo juego con el vacío programático. La prensa se limitó a repetir nombres y números.

Pero detrás del fastidio ciudadano que creyeron ver políticos, periodistas y analistas de variada ralea se oculta, más que un preconcepto, una concepción peligrosa: que votar es un ejercicio cansador, caro y prescindible.

Más allá del debate sobre la obligatoriedad del voto y la fatiga de las urnas, cualquier resultado electoral tiene el valor de una encuesta muy precisa. Basta digitar la calculadora para sacar algunas conclusiones. Quizás sea cansador, pero sale gratis y resulta muy útil. Por ejemplo:

Ganó el PIT-CNT. La central sindical puede cantar victoria. El 42 por ciento de votos en blanco y anulados en el orden de los trabajadores se interpretaron como un amplio rechazo a Ferrari, el candidato único. Pero las 270 mil papeletas del PIT-CNT ensobradas más que duplicaron los 120 mil afiliados de la organización.

Ésta es la primera ocasión en que el conjunto de los trabajadores expresan por voto secreto su posición ante el PIT-CNT, en una especie de referéndum. ¿Acaso 58 por ciento es poco?

Perdieron las AFAP. El financiamiento mixto de la previsión social, que este sábado cumple 10 años, fue censurado por la mayoría de los trabajadores y jubilados, a quienes su instauración pretendía beneficiar.

La lista de Ferrari y las dos más votadas del orden pasivo criticaron el sistema con dureza. Y más de 60 por ciento de los votantes de esos dos órdenes las apoyaron. La dirección del BPS y el gobernante Frente Amplio, que había evitado un pronunciamiento claro al respecto, deben estar tomando nota. Las elecciones del BPS abrieron paso a la reforma del sistema.

Trastorno de unipersonalidad. Ochenta y cinco por ciento de las empresas uruguayas son "unipersonales". Se trata, en su mayoría, de trabajadores camuflados para evadir aportes a la seguridad social a instancias de sus propios empleadores.

El malestar que causa esa irregularidad tolerada tal vez justifique la abstención y el voto en blanco o anulado de 45,77 por ciento de las "empresas", a pesar del atractivo de una competencia entre tres opciones. ¿Qué tiene en común una "unipersonal" con patrones de taxi, rentistas inmobiliarios o ferreteros? ¿Para qué premiar con tu voto a los pares de quien te condena a una vejez miserable?

El fantasma de la abstención. No sobrevoló las mesas de votación esta vez. Que 13,87 por ciento de los trabajadores y 11,46 por ciento de las empresas esquivaran las urnas no es extraño: en las elecciones nacionales de 2004, la abstención fue de 13,81 por ciento. En el caso de los pasivos, las nanas de la edad explican que la abstención salte a 41,47 por ciento.


***


Pasó más de un año desde la investidura del presidente Tabaré Vázquez, que apoyó con su firma todos los referendos de los cuatro periodos pasados. Pero no se nota --ni se avizora-- la fiebre por la consulta popular que hacían prever sus antecedentes.

Desde el triunfo de Vázquez, las urnas se abrieron solo para las elecciones municipales y las del BPS, previstas por la constitución. La supuesta apatía que las rodearon sirve para desalentar otras consultas populares. Por suerte para el gobierno, que no quiere, y para la oposición, que no puede.

Pero oportunidades no faltan para que los uruguayos desmientan el miedo a las urnas. La propuesta anulación de la ley de caducidad ofrece una. La despenalización del aborto, otra. La oposición, incluso, podría poner en aprietos al gobierno sometiendo a consideración de la ciudadanía la ley de humanización de cárceles.

Después de todo, la opinión de la ciudadanía no debería servir solo para que sus representantes la introduzcan en la calculadora.


Marcelo Jelen

(Publicado en La Diaria el 31 de marzo de 2006)

0 Comments:

Post a Comment

<< Home